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En el silencio de la batalla: Una historia de la guerra civil salvadoreña

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La noche del sábado 11 de noviembre de 1989, los embotellamientos en las calles y avenidas de San Salvador eran abrumadores. La alarma fue aumentando a medida que se escuchaban detonaciones de cargas explosivas y ráfagas de fusilería en distintos puntos de la ciudad. Los reconocimientos de la fuerza aérea dieron inicio a eso de las ocho de la noche, el ruido de los motores en el cielo alteró aún más el ánimo de la gente.


En los barrios pobres comenzaron su ingreso los cientos de guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Los sistemas de comunicación de la Fuerza Armada de El Salvador abrieron sus canales y con ello se difundió el desconcierto nacional, el nerviosismo en sus tropas y su Estado Mayor fue plausible. La mayor campaña militar de la guerra civil salvadoreña había comenzado y la más cruenta batalla urbana del siglo XX en América Latina.











Créeme, cuando te diga que el amor me espanta

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Augusto Pinochet fue uno de los más despiadados tiranos del continente Americano. El golpe de Estado que dirigió el 11 de septiembre de 1973, condujo a las tropas al asesinato del presidente constitucional Salvador Allende y al asesinato y prisión forzada con tortura de otros miles de chilenos; el hito de su ataque produjo una de las más terribles heridas de América Latina. Sergio Mancilla Caro fue una de las víctimas de ese feroz ataque militar contra la sociedad civil.

Sergio Mancilla Caro militó en el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI) aquellos meses de intensa lucha generados por el contexto del gobierno de Salvador Allende y en espacial durante los meses próximos a su derrocamiento. Esos años propiciaron un dinamismo en el pensamiento y acción de la juventud de cara a los derroteros de su historia y a las esperanzas de un Chile que soñaba con la vía pacífica del socialismo, que debatía entre los pensamientos más ortodoxos a los reformistas, que programaba en el camino de …

Sinopsis de una pérfida constitucionalidad

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La historia de la constitucionalidad salvadoreña no es otra que la historia de un racimo de golpes de Estado en la que fue surgiendo bajo réplicas, un modelo de control político basado en la legitimidad de un pequeño grupo oligárquico, acompañado fielmente por curas, milicos, terratenientes y grandes empresarios surgidos en la fantasmagórica “modernidad” salvadoreña.
Con la de declaratoria de la independencia llegó, en 1824, la primera constitución que rigió al conglomerado de fincas llamado República Federal de Centroamérica. Disuelta la federación se procede a promulgar, en 1841, la primera constitución de El Salvador.
Años después, mientras yacía en ciernes la clase que nos haría pedazos en el siglo XX, se promulgaron nuevas reformas en 1864 y 1868 (esta última con el objetivo de permitir la repetición presidencial de Francisco Dueñas). Bajo el esquema superficial de disputas entre conservadores y liberales (como se solía llamar a los piratas de aquel tiempo), Dueñas es derrocado…

La era de las sentencias

La confrontación entre los diversos órganos de Estado e incluso al interior de cada uno de ellos, es propio de la lucha por el control del poder político en cualquier sociedad del mundo. En el devenir de nuestra historia, y de acuerdo a la situación vivida en el mar de cada crisis nacional, uno de esos órganos se ha impuesto a los otros.
El órgano ejecutivo durante décadas impuso sus reglas. Desde Casa Presidencial se elegían magistrados de la Corte Suprema de Justicia, se ejercía control militar y policial de la vida nacional para aplacar la libertad de pensamiento y organización; la Asamblea Legislativa se plegaba a las decisiones ejecutivas, la Fiscalía General de la República fue fiel servidora de las actuaciones de gobierno lo mismo que la Corte de Cuentas. En muchos de esos procesos, Estados Unidos estuvo presente muy activamente, como en la misma conformación de la Asamblea Constituyente de 1982 y la aprobación de la carta magna de 1983 y su auspicio para reformar esa misma Con…

Cadáver exquisito

Corrupción es el carácter que adquiere un hecho o acción cuando se desfigura de su esencia, por ello suele afirmarse que la carne se corrompe cuando los seres vivos mueren. En nuestra historia, cuando el monopolio de la información estuvo en manos de los "fundadores" de esta república, la corrupción no era un asunto percibido ni debatido por la sociedad. No existía en la conciencia social como conducta prohibida y no lo fue durante más de un siglo.
Nació este país en el fondo de una enorme pila de corrupción legitimada como forma de abuso.

Ese modelo se gestó y creció durante el siglo XIX, en el que se impuso la voluntad de unos pocos en contra de una mayoría. Se atropelló a nuestros ancestros, que nada comprendían de la codificación legal y lingüística que irrumpió en sus vidas, que se les impuso para arrebatarles todo lo que era suyo. Así nació y se formó este país: en la corrupción que despojó de sus tierras a nuestros ancestros para edificar la finca cafetalera de unos poc…

Romero y la pericia del asesino.

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En el asesinato de los sacerdotes jesuitas, sucedido la madrugada del 16 de noviembre de 1989, intervino la cadena de mando de la Fuerza Armada al más alto nivel, la modalidad del crimen presenta una intervención institucional y una forma de encubrimiento que raya en el descaro de una élite militar y política cuyos integrantes siguen hoy día justificando dicho crimen. El desplazamiento de unidades especiales a la zona del crimen y la utilización de armamento de uso privativo de la fuerza militar del gobierno y órdenes superiores debidamente registradas son marcadores comprobados por expertos analistas, escritores y abogados. Este carácter supone un crimen con las características de terrorismo de Estado.
En el crimen contra monseñor Romero las cosas son mucho más complejas, se trata de un asesinato en cuya conspiración y ejecución intervino una cantidad borrosa de actores—militares activos y retirados así como también civiles en misión operativa y financiadores vinculados al gran capita…